Libros de con hojas de plástico reciclado
El reciclaje del plástico es una de las acciones más importantes para combatir al cambio climático y comenzar a cuidar el medio ambiente para frenar el calentamiento global. Es por ello que investigadores brasileños han desarrollado un método para fabricar papel sintético a partir del reciclaje de materiales plásticos usados. El proceso, con patente ya registrada, fue desarrollado por científicos de la Universidad Federal de Sao Carlos (UFSCar), informó hoy en su página de internet la Fundación de Apoyo a la Investigación en el Estado de Sao Paulo (Fapesp), que financió parte del proyecto.
La tecnología ya fue probada exitosamente en una planta piloto de las empresas Vitopel, fabricantes de cintas flexibles, con una fábrica en Votorantim, municipio del estado de Sao Paulo. El material resultante, en forma de cintas, puede ser usado en rótulos de botellas, pancartas, tableros de juegos, etiquetas, libros escolares y billetes.
“La cinta resultante es indicada para aplicaciones que necesitan de propiedades como resistencia a la humedad del agua, además de ser bastante resistente”, aseguró Sati Manrich, investigadora del Departamento de Ingeniería de Materiales de la UFSCar y coordinadora del proyecto.
El papel sintético actualmente comercializado es producido con derivados de petróleo.
La tecnología no aumenta el valor de los desechos de plástico que pueden ser reciclados, pero reduce la demanda de petróleo, un combustible fósil no renovable y responsable por grandes emisiones de gases contaminantes. “Existen varias patentes y productos comercializados con materia prima virgen, pero no encontramos ninguna patente o papel sintético hecho a partir de plástico reciclado”, afirmó Manrich.
Las pruebas en la planta piloto a escala semi-industrial fueron coordinadas por Lorenzo Giacomazzi, coordinador de tecnología de procesos de Vitopel, empresa que es copropietaria de la patente.
“El aspecto final del papel sintético es el mismo del producto hecho a partir de resina virgen, pero con la ventaja de que se aprovecha un material que tendría como destino los basureros”, asegura Giacomazzi.
Antes de ser enviados a la fábrica, los plásticos, tras ser limpiados y molidos, reciben una adición de partículas minerales para que cuenten con las adecuadas propiedades visuales, como brillo, blancura, contraste, dispersión y absorción de luz, así como con resistencia mecánica a los rasgados, fricciones y doblajes.
La mezcla es colocada en una máquina en donde es suavizada y fundida a altas temperaturas.
Finalmente, el material es transformado en hojas grandes y finas semejantes a las de papel de celulosa, que son cortadas según sea su aplicación.
Fuente: medio-ambiente.com – www.thefxmedia.com
En breve te presentaremos el E-book: “Como ser mas verde en tu Casa”
