cumbre_0La Cumbre de Copenhague fue esperada por años y en las últimas dos semanas, líderes de todo el mundo, reunidos en la capital danesa, se enfrascaron en negociaciones en un clima permanente de pesimismo y falta de consenso.

La tensión en la capital danesa se originó, en gran parte, en la poca claridad sobre los compromisos reales de países altamente contaminantes -como Estados Unidos y China- para reducir sus emisiones, y de la carencia de un apoyo financiero decisivo para que los países pobres puedan concretar medidas de protección del medio ambiente.

Al final, el acuerdo aprobado plantea aspiraciones de largo plazo y deja a muchos con las ganas de un compromiso aún mayor.

El problema es que -según científicos de todo el mundo- la Tierra no sabe de cumbres globales, negociaciones políticas o aspiraciones generales y seguirá calentándose y causando cambios irreversibles en el Planeta.

El calentamiento global no se ha logrado frenar desde que tuviera lugar la primera reunión internacional sobre medio ambiente, en la Cumbre de Río en 1992.

Tras conocerse algunos detalles del acuerdo, desde la organización medioambiental Greenpeace se mostraron decepcionados.

“Parece que hay pocos políticos capaces de ver más allá de su propio interés, y todavía menos que se preocupen por los millones de personas que se enfrentan a la amenaza del cambio climático”, afirmó John Sauven, director ejecutivo de Greenpeace en el Reino Unido.

Fuente: BBC mundo – www.thefxmedia.com