Máquina que crea combustible a partir del Co2.
Los investigadores de los Laboratorios Nacionales Sandia han logrado demostrar con éxito una máquina prototipo que utiliza la energía del sol para convertir el agua y el dióxido de carbono en unos ladrillos moleculares capaces de generar combustibles para el transporte.
El sistema “Sunshine to Petrol” podría convertirse finalmente en una forma práctica para reciclar el dióxido de carbono de las plantas eléctricas e industriales en gasolina, diesel y combustible para aviones, siempre y cuando el proceso se vuelva al menos el doble de eficiente que la fotosíntesis natural.
Hasta hace poco, el sistema sólo había sido validado en un laboratorio y en pequeños grupos. Una máquina de demostración construida a mano se puso a prueba con éxito este otoño. “Este prototipo que estamos evaluando es el primero de su tipo,” afirma Rich Diver, investigador de Sandia e inventor del dispositivo.
“A corto plazo vemos todo esto como una alternativa al secuestro,” afirma James Miller, ingeniero químico dentro del laboratorio de materiales avanzados de Sandia. En vez de simplemente bombear el CO2 bajo tierra y almacenarlo permanentemente, afirma Miller, la abundante energía del sol podría utilizarse para conseguir una “combustión inversa” que, en esencia, lograría convertir el dióxido de carbono de vuelta en combustible. “Es una utilización productiva del CO2 que podríamos capturar en una planta de carbón y en otras fuentes concentradas similares.”
La máquina de metal cilíndrico, llamado Recuperador Reactor Receptor de Anillo Contra-Rotativo (CR5), utiliza el calor solar concentrado para provocar una reacción termo-química sobre un material compuesto rico en hierro. El material está diseñado para soltar una molécula de oxígeno al ser expuesto al calor extremo, y después recuperar una molécula de oxígeno una vez se enfría.
Fuente: Technology Review – editado por www.thefxmedia.com
