geotermalEl dióxido de carbono capturado de las plantas eléctricas podría hacer que la energía geotermal fuese más práctica. El dióxido de carbono generado por las plantas eléctricas puede que encuentre una segunda vida como fluido utilizado en la recuperación del calor geotermal a kilómetros bajo la superficie.

Este tipo de sistema no sólo capturaría el dióxido de carbono y lo mantendría alejado de la atmósfera, sino que también sería una forma efectiva en cuanto a costes de utilizar el gas de efecto invernadero para generar nueva energía.

Aquellos que apoyan este concepto, que aún no ha sido probado, obtuvieron el apoyo y una necesaria inyección de efectivo por parte del Departamento de Energía de los EE.UU., que recientemente subvencionó la investigación de energía geotermal con 338 millones de dólares provenientes de los fondos de estímulo.

Alrededor de 16 millones de dichos fondos se compartirán entre nueve proyectos relacionados con el dióxido de carbono y dirigidos por el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley junto a otros laboratorios nacionales, además de la compañía de química combinatoria Symyx Technologies, con sede en California, y varias otras universidades de los EE.UU.

Esta es la idea: El dióxido de carbono enviado a regiones de alta temperatura a kilómetros bajo tierra es capaz de traer el calor a la superficie de forma eficiente, donde después puede utilizarse para generar electricidad. Lo más probable es que el proceso permita que una gran cantidad de dióxido de carbono permanezca bajo tierra, y por tanto fuera de la atmósfera, según señala el líder de proyecto y científico de materiales de Symyx Miroslav Petro.

“Logramos secuestrar el dióxido de carbono y, al mismo tiempo, generar energía a partir de él.”

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Fuente: technology review.com – editado por www.thefxmedia.com