bartonelosisEn la capilla del Hospital Regional de Cuzco, a más de 3.300 metros de altura, ya no hay espacio para las plegarias. Los bancos de madera han sido reemplazados por camas y los religiosos, por médicos.
En una de estas camas descansa Cirila, quien ha contraído bartonellosis, una enfermedad transmitida por el mosquito conocido como la manta blanca, que ha comenzado a aparecer a mayor altura. La razón: el aumento de las temperaturas.

Cirila tiene apenas fuerza para hablar. Con lágrimas en los ojos me dice que quiere volver a su casa. Allí la esperan su hija, su parcela y sus animales.
Pero por el momento no está en condiciones de irse. La fiebre y la anemia severa no le permiten siquiera levantarse de la cama.

Los médicos aún no saben si la paciente podrá recuperarse: la mortalidad de los pacientes hospitalizados en las nuevas áreas es de hasta 30%.
“Ésta y otras enfermedades transmitidas por vectores (seres vivos que transmiten una enfermedad) –como el dengue y la malaria- que antes estaban en nichos más o menos propios, han comenzado a aumentar en zonas más elevadas”, le dice a BBC Mundo el doctor Manuel Montoya, Jefe del Servicio de Infectología del Hospital Regional de Cuzco.

Para Montoya la relación entre cambio climático y aumento de las enfermedades transmitidas por mosquitos no ofrece lugar a duda.
“Comenzamos a notar los cambios con mucha más fuerza a partir del ’98, con el fenómeno de El Niño. A partir de allí empezamos a ver una suerte de quiebre y un cambio ecológico en las enfermedades transmitidas por vectores”, explica.
Añade que a principios del siglo pasado se dio una situación similar. “Cuando hubo una ola de calor en los años ’20, hubo una gran proliferación del mosquito Anófeles –que transmite la malaria o paludismo- y se presentaron casos de la enfermedad por falciparum en Quillabamba, en la región de Cuzco. Las crónicas de aquel entonces son espeluznantes. Cuentan que murió cerca de dos tercios de la población”.

Sin embargo, no todos los especialistas están de acuerdo con Montoya. Es más, por cada artículo que establece una relación directa entre el cambio climático y la distribución geográfica de las enfermedades transmitidas por vectores, pareciera haber otro que niega rotundamente esta relación causa-efecto.

Fuente: BBC – www.thefxmedia.com