La agricultura y los agro tóxicos
El estudio, “Vivir en las proximidades de agricultura realizada con agro tóxicos eleva el riesgo en la niñez de contraer leucemia linfoblástica aguda” (ALL por su sigla en inglés), llevado adelante por Rudolph Rull, Ph.D., demostró un riesgo elevado de contraer ALL, asociado con la exposición moderada a agro tóxicos clasificados como organofosforados, herbicidas clorofenólicos y triazinas y con agro tóxicos usados como insecticidas o fumigantes.
El estado de California es uno de los pocos lugares de Estados Unidos que tiene información detallada sobre el uso de los agro tóxicos. Ésta incluye: época en que se aplica, lugar donde se aplicó, que producto se utilizó y en que cantidad. Para este estudio, los investigadores pudieron asociar las historias de los niños que habitaban en esa zona desde el nacimiento hasta que fueron diagnosticados y contar con la información de los agro tóxicos usados dentro de un radio de una milla y media (2,4km).
El contar con esta información a los científicos les permitió poder tener un panorama amplio de exposición a estas sustancias durante el transcurso de la vida del niño o su primer año de vida, o también en el caso de niños que cambiaron de domicilio.
La Universidad de California, Berkeley, recogió historias de 213 niños diagnosticados con ALL y 268 niños sin leucemia. Los científicos seleccionaron más de 100 ingredientes activos de lo 600 agro tóxicos más usados en cultivos entre 1990 y 2002, período que se realizó el estudio. La exposición de los niños estuvo determinada en baja, moderada y alta.
Los investigadores identificaron arriba de 600 diferentes ingredientes activos utilizados cerca de las viviendas de los niños. Un total de 118 de estas sustancias fueron elegidas para el estudio por ser las más frecuentes en su uso y con características de cancerígenas, por ser conocidas por efectos negativos en el desarrollo, en la reproducción, son inhibidores de colinesterasa, o sospechosos de ser disruptores endocrinos.
Dentro de los agros tóxicos que fueron estudiados se encuentran insecticidas organofosforados inhibidores de la colinesterasa, lo que significa que se adhieren de forma irreversible al sitio activo de una enzima esencial para la transmisión normal del impulso nervioso (la acetilcolinesterasa) desactivando a la enzima.
Dentro de los agro tóxicos organofosforados estudiados se encuentran el clorpirifos, diazinon, malation y triclorfon; el herbicida 2,4-D del grupo de cloroenólicos y cinco del grupo de las triazina, entre los que se encuentran atrazina, simazina, cyanazina, prometryn, and pyrmetrozina.
“Estos resultados iniciales sugieren que pueda haber un agente específico o un conjunto de agentes que pueden aumentar el riesgo de esta enfermedad entre niños,” dijo el Dr. Rull.
Los agro tóxicos organofosforados analizados en este estudio son utilizados ampliamente en Uruguay. También se utilizan en el país los herbicidas 2,4D, atrazina, y simazina. Las distancias de aplicaciones para los centros poblados son de 500 metros en aplicaciones aéreas y 300 metros para terrestres, en tanto que en las cercanías de las escuelas rurales son apenas de 50 y 30 metros respectivamente. Cualquiera de estas distancias son considerablemente más reducidas que las que se tomaron para realizar este estudio: una milla y medio (2,4 km).
En un estudio publicado recientemente (agosto 2009) en la revista “Therapeutic Drug Monitoring”, también se halló una asociación entre la exposición a agro tóxicos órganos fosforados y el desarrollo de ALL durante la infancia, un cáncer que se desarrolla mas comúnmente entre las tres y siete años de edad.
Cabe preguntarse si nuestros niños están siendo afectados por el uso de los agro tóxicos, como se constata en el estudio llevado acabo en Estados Unidos.
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Fuente: yahoo.com – www.thefxmedia.com
